Síntomas

El Trastorno Neurológico Asociado al gen KIF1A (KAND) es de tipo degenerativo, es decir, que empeora con el tiempo, aunque la progresión (velocidad del empeoramiento) puede variar de manera muy diferente de una persona a otra y la enfermedad no afecta a dos individuos de la misma manera.

Respecto a sus síntomas, el mejor artículo científico sobre KIF1A publicado hasta la fecha es el realizado por la Universidad de Columbia, basándose en el Estudio de Historia Natural de pacientes con KIF1A que esta institución está llevando a cabo en colaboración con la Fundación KIF1A.ORG. Está disponible en el siguiente enlace:

Genotype and defects in microtubule-based motilitycorrelate with clinical severity in KIF1A-associated neurological disorder

El citado artículo científico analizó los datos de 117 pacientes con mutaciones en el gen KIF1A incluidos en el Estudio de Historia Natural, destacando los siguientes síntomas agrupados por áreas del cuerpo humano que podemos ver en el siguiente gráfico:

Principales síntomas del KAND. Elaborado por la Fundación KIF1A.ORG, basándose en: Boyle et al., 2021, HGG Advances; KAND Natural History Study at Chung Lab.

A continuación, describimos de manera más detallada los síntomas más frecuentes relacionados con el Trastorno Neurológico Asociado al gen KIF1A.

Síntomas neurológicos y del comportamiento

1. Discapacidad intelectual (92% de los casos estudiados). Es un síntoma muy común en el KAND, con un grado de severidad muy variable. Se manifiesta en problemas para la expresión verbal, la comprensión de información o la dificultad para desarrollar la motricidad fina y gruesa.

2. Convulsiones epilépticas (42% de los casos estudiados). Que se manifiesta en forma de actividad cerebral anormal, convulsiones inesperadas… en general, las personas diagnosticadas con KAND presentan una gran variedad de tipos de epilepsia. Es muy importante consultar con regularidad a un neurólogo. La epilepsia relacionada con el KAND a menudo aparece de noche y puede pasar desapercibida durante un electroencefalograma de rutina. Por ello, es importante poder acceder a un electroencefalograma de larga duración que recoja la actividad cerebral nocturna. La epilepsia sin detectar ni tratar puede llevar con el tiempo a un daño cerebral severo.

3. Déficit de atención-TDAH (24% de los casos estudiados). Observable en un patrón que cursa con falta de atención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el desarrollo o el rendimiento.

4. Autismo (20% de los casos estudiados). Las mutaciones en el gen KIF1A pueden ocasionar síntomas compatibles con un diagnóstico clínico de Síndrome de Espectro Autista: dificultades de comunicación e interacción con otras personas, intereses limitados y conductas repetitivas… en general, problemas que afectan la capacidad de la persona para desenvolverse en ámbitos como la escuela, el trabajo, así como en otros aspectos de la vida.

5. Microcefalia (18% de los casos estudiados). Es una afección en la cual la cabeza de una persona es mucho más pequeña de lo normal que la de otras de su misma edad y sexo. El tamaño de la cabeza se mide como la distancia alrededor de la parte superior de la cabeza. La microcefalia se presenta con mayor frecuencia debido a que el cerebro no logra crecer a una tasa normal.

Síntomas relacionados con la visión

1. Estrabismo (26% de los casos estudiados). Es una patología del sistema visual que consiste en una desviación ocular que puede ser en cualquier dirección: hacia adentro, hacia afuera, hacia arriba o hacia abajo.

2. Ceguera cortical (20% de los casos estudiados). Consiste en la pérdida de la visión como consecuencia de una lesión en las áreas cerebrales relacionadas con la función visual. Concretamente en la corteza visual primaria (lóbulos occipitales), o en las vías que se encargan de la información visual (radiaciones ópticas).

3. Atrofia del nervio óptico (50% de los casos estudiados). Causada por la degeneración del nervio óptico, que es el encargado de llevar la información visual al cerebro. El síntoma principal es una visión pobre, pudiendo tener un campo visual reducido, incapacidad de distinguir detalles o colores, dificultad para adaptarse a la luz. En algunos casos, puede degenerar en ceguera.

Síntomas del aparato digestivo

1. Reflujo (40% de los casos estudiados). Es una afección en la cual los contenidos estomacales se devuelven desde el estómago hacia el esófago (tubo de deglución). Los alimentos van desde la boca hasta el estómago a través del esófago. La ERGE puede irritar el tubo de deglución y causa acidez gástrica y otros síntomas.

2. Estreñimiento (39% de los casos estudiados). Caracterizado por tener tres o menos evacuaciones en una semana. Las heces pueden ser duras y secas. Algunas veces la evacuación es dolorosa.

Síntomas relacionados con los músculos y huesos

1. Hipotonía (84% de los casos estudiados). Es el término médico para describir un bajo tono muscular. Los bebés y niños con este síntoma tienen en los casos más severos problemas para el control de músculos como el cuello, tendiendo la cabeza a caer. En otros casos, se aprecia una dificultad variable, retraso o incluso la incapacidad para alcanzar hitos del desarrollo como sentarse, gatear, ponerse de pie o incluso andar.

2. Hipertonía (81% de los casos estudiados). Se refiere a músculos tensos y rígidos. La espasticidad generalmente es causada por daño a la parte del cerebro involucrada en movimientos bajo su control. También puede ocurrir a raíz de un daño a los nervios que van desde el cerebro hasta la médula espinal.

3. Neuropatía periférica (27% de los casos estudiados). Causada por el daño en los nervios periféricos, que son los que transmiten la información desde el cerebro y la médula espinal hasta el resto del cuerpo humano. Los síntomas de la neuropatía varían de leves a incapacitantes y pueden incluir una pérdida de reflejos, problemas para sentir el dolor o cambios en la temperatura, entumecimiento y hormigueo y un dolor que a menudo empeora por la noche.

Otros síntomas

1. Resonancia magnética cerebral anormal (58% de los casos estudiados). En la imagen aparecen cambios a uno o varios niveles dentro del cerebro, el cerebelo, el nervio óptico, etc.

2. Atrofia del cerebelo (35% de los casos estudiados). Causada por la degeneración del cerebelo, que es la parte del cerebro que coordina la actividad muscular, entre otras funciones. Esto conlleva problemas de coordinación muscular, pérdida de equilibrio, deambulación inestable, habla dificultosa, problemas para masticar y tragar, así como ceguera.

3. Extremidades frías (60% de los casos estudiados). Relacionado con la neuropatía periférica.

4. Problemas de regulación de la temperatura corporal (46% de los casos estudiados). Relacionado con la disautonomía, que es el funcionamiento inadecuado del sistema nervioso autónomo o vegetativo

Referencia para la información: Fundación KIF1A.ORG y MedlinePlus

Esquema de una neurona